7/7/09

Carla atípica

Casi han pasado dos semanas y apenas me he parado a pensar en la importancia real que tuvo. Una graduación, tras 5 lentos años de facultad, que resultó de lo más apasionante. Profesores de traje y corbata con sus mejores sonrisas, alumnos más que hartos de estudiar una carrera poco interesante, y los padres. Y quien dice padres, dice también hermanos, abuelos, tíos y demás cotillas ansiosos por presumir de familiares y amigos recién graduados, que no siempre licenciados, claro.
Pero lo más importante es lo que viene ahora. Ya no habrá que vivir pendiente de profesores insoportables y trabajos aburridísimos. Ahora hay que echar a volar, sin saber muy bien cómo. Solos, en compañía o muertos del asco, incurrimos en el error de pensar que comienza la etapa de las responsabilidades, del adiós a la libertad de hacer lo que nos dé la gana. Sí, es cierto, no puedo negarlo de ninguna manera. Sin embargo, yo no dejo de pensar en irme de aquí, emigar a otro lugar, con otra gente y otras costumbres, para empezar de cero. Porque aquí las cosas se me han quedado pequeñas, insuficientes, aburridas y nada satisfactorias. Necesito perder de vista todo lo que tengo, trabajar, ganarme la vida y ser libre para vivirla como quiera y crea.
Lo que no entiendo es por qué siento que en estos momentos no soy yo la que escribe este blog. Carla nunca está triste, ni se siente sola, ni necesita olvidarse de todo y de todos. Tengo que buscarme y sé que aquí no va a ser. Y por si fuera poco, no he estado tan triste en toda mi vida, aunque no tenga razones para estarlo.
No lo puedo explicar demasiado bien aquí, pero mi momento no es bueno, ni mucho menos.

Me gustaría postear felicidad, pero no consigo sacarla. Disculpad a esta aguafiestas.

4 cosita(s) que decir:

PABLO dijo...

Una vez que te has quitado la carrera de encima lo que se abre es un horizonte lleno de posibilidades y, sobre todo, muy cambiante. Hoy tienes en tu vida unas cosas y mañana, de repente, aparecen otras nuevas. El problema es que el futuro es inexcrutable, simplemente llega y, eso sí, tú decides. La inquietud es de las peores sensaciones, yo la sentí al terminar la carrera, pero dejé que las cosas fluyeran y no me ha ido mal, en general me ha ido bien y ahora estoy en proceso de mejorarlas. Pero tú tienes un horizonte inmenso delante de tí, lleno de posibilidades, no tengas prisa por ser feliz, tómate tu tiempo en buscar la felicidad, eres joven, vales y tienes mucha curiosidad. Y si para lograr esa ansiada felicidad tienes que irte fuera, yo soy el primero en animarte a ello, porque aprenderás mogollón y te hará ser una persona aún más completa si cabe. Eso sí, si te vas fuera no dejes de escribir en el blog, nos lo prometes??

Marduk dijo...

Joder, Carli. Gracias por lo que nos toca. Ni que anduvieras tan falta de comprensión. Ains dios mío. Necesita usted urgentemente un tarro de Ben and Jerry's, linda.

Un pedacito de mí dijo...

:( :(

Marcos Ortega dijo...

Aisss estoy tan perdido Carla... tan pedido....